Episodio 41. Correr, montañas, RFEA y FEDME. ¿Trailrunning es "atletismo off-road" o "carrera por montaña"?
(Autor: Héctor García Rodicio https://www.instagram.com/correrporsenderos/)
Quienes recalamos por este podcast somos amantes del correr
y de la naturaleza. Practicar trail running permite juntar esas dos pasiones.
Correr en la naturaleza, esto es, practicar trail running, puede implicar
atravesar valles, playas y bosques, subir y bajar montañas, alcanzar entornos
de alta montaña, pisar senderos estrechos, pistas forestales, arena, barro,
pedregales o crestas; se trata, en definitiva, de moverse rápido por todos los
escenarios que la naturaleza nos ofrece. Así, el trail running per se, la
actividad del correr por la naturaleza, no tiene límites, no tiene
demarcaciones que indiquen que “desde este punto, ya no estás haciendo trail
running, sino trekking” o “desde este otro punto, ya no estás haciendo trail
running, sino atletismo cross country”. Correr por la naturaleza es eso, correr
por la naturaleza, sea en una senda litoral, un bosque, un cerro de 500msnm,
las laderas de un volcán o el reino de la roca, el corazón de un macizo con
cumbres por encima de los 3000m. Desde el punto de vista de las personas que
practicamos trail running, por tanto, la cuestión de las categorías, las
delimitaciones, las denominaciones, nos resbala un poco (o un mucho… ). Pero,
si estás en el lado de quienes organizan carreras y campeonatos o quienes los
corren, estas cuestiones, aparentemente triviales, se vuelven de una
importancia crucial. ¿Por qué? Porque, si asumimos que el trail running es
atletismo fuera del tartán, el césped o el asfalto, que es atletismo off-road,
entonces las carreras y campeonatos deben depender de la federación de
atletismo, la RFEA. Y, si asumimos que el trail running es moverse por las
montañas a la mayor velocidad posible, que es una especie de trekking
revolucionado, pues es la federación de montaña, la FEDME, quien ha de
encargarse de la organización. De nuevo, es importante decidir si el trail es
cosa de la RFEA o es cosa de la FEDME, porque, según quién lleve a cabo los
campeonatos de España, correrlos te dará acceso o no a campeonatos europeos y
del mundo de World Athletics. Ahora que los campeonatos de Europa y del mundo
amparados por la World Athletics se han vuelto bastante atractivos, puesto que
(1) han unificado todas las disciplinas, esto es, carrera vertical, distancia
corta, distancia maratón y distancia ultra, y (2) el equipo técnico y de
comunicación de la RFEA han demostrado en Tailandia trabajar de forma muy seria,
es seguro que más runners van a querer estar ahí. Y la vía de acceso son los
campeonatos de España de la RFEA. O sea, que los y las trail runners que
quieran llegar a un campeonato internacional de relevancia tendrán que seguir
los calendarios de la RFEA. ¿Cuál es el problema? Que las carreras de la RFEA
son ilegales a los ojos de la FEDME; tanto es así, que pesa sobre ellos una
sentencia judicial que lo confirma: la RFEA no puede organizar carreras de
montaña por encima de los 21k y 1000m positivos. En fin, los campeonatos
internacionales de WA son cada vez más atractivos para los y las trail runners
top, pero la vía de acceso para ellos es, ahora mismo, ilegal desde el punto de
vista jurídico. Éste es el embrollo que me he propuesto explicar (y no sé si
resolver) en el episodio de hoy: RFEA versus FEDME. (Espero no meter ninguna
patada al diccionario de la jurisprudencia, pero no garantizo nada; pues la
jerga de los textos legales me parece un tostón y no la domino en absoluto… )
Tenemos varias cuestiones por delante. Primero, ¿cuál es
exactamente el litigio que mantienen FEDME y RFEA? Segundo, ¿cómo está, ahora
mismo, la situación? Tercero, ¿cuál es el escenario a corto-medio plazo más
probable? (Hoy toca un poco de salsa rosa, un área que nunca habíamos tratado
aquí. Para todo hay una primera vez... )
Sin más dilación, vamos al turrón.
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Hubo un tiempo, allá por los años 2000, cuando RFEA y FEDME
organizaban carreras cada uno por su lado y sin conflicto. Tiene sentido: como
planteaba yo hace un momento, el trail running es una modalidad a medio camino
entre el atletismo off-road y el trekking rápido; es lógico, pues, que tanto
RFEA como FEDME se consideren competentes para organizar carreras de montaña. Pero,
un buen día, a raíz de una carrera que se celebraba precisamente en Cantabria
(lugar desde donde grabo este podcast), explotó el conflicto latente: las dos
federaciones quieren el monopolio de las carreras de montaña y no están
dispuestas a ceder ni un centímetro a la federación rival.
En concreto, la carrera en cuestión fue la Gurriana Trail,
que formaba parte del circuito FEDME. Antes de que se disputase lo que sería su
quinta edición, desde el Gobierno de la región se prohibió que ésta tuviese
lugar. Según dicho Gobierno, esa carrera debería ser competencia de la
federación de atletismo, puesto que sus estatutos, aprobados por el CSD,
incluían ya el trail running como modalidad atlética. Pero, lo que no
contemplaron esos políticos del Gobierno de Cantabria, es que el CSD apoyaba
también la definición de carrera por montaña de la FEDME: carreras a pie, que
tienen lugar en la montaña, y con distancia y desnivel, al menos, de 21k y
1000m positivos, respectivamente. Es decir, el CSD ya había hecho un reparto
bastante razonable de las competencias en montaña: carreras por debajo de 21k y
1000m positivos, lo que se conoce como modalidad classic, con tanta tradición
en Italia o las pruebas de la WMRA, serían asunto de la RFEA; mientras que las
carreras con distancia y desnivel superiores a ese umbral, serían competencia
de la FEDME.
¿Por qué entonces la federación cántabra de atletismo quiso
eludir ese reparto y abarcar lo que (entre comillas) “no era suyo”? Aquí sólo
podemos especular. Como he dicho, tiene sentido que las dos federaciones,
atletismo y montaña, se crean competentes para hacer carreras de montaña,
porque correr por montaña tiene un componente atlético y otro montañero. Tiene
sentido también pensar que ambas federaciones quieran hacerse con el poder del
trail running, porque es un deporte en auge. Lo ocurrido particularmente en
Cantabria, parece ser, se debió a dos razones. Uno, la federación cántabra de
atletismo desearía apoderarse por completo de las carreras de montaña y relegar
a la FEDME. Dos, la federación cántabra de atletismo tendría afinidad con los
políticos encargados de dar los permisos pertinentes para que la carrera
tuviera lugar y les habría presionado para paralizarla, aprovechando esa
afinidad e, importante, logrando así impedir que la federación de montaña
celebrase su carrera.
Sea como fuere, lo que pasó en Cantabria es reflejo de lo
que pasa entre las dos federaciones: (1) ambas son conscientes del atractivo
del trail running, un deporte que está creciendo hasta el punto de, tal vez,
llegar a ser olímpico, y que por tanto tiene un gran potencial para generar
dinero y (2) ninguna quiere renunciar a tener cuantas más carreras, mejor, y a
captar cuantos más y mejores deportistas. El pastel se está haciendo muy grande
y delicioso y nadie quiere soltar ni un trozo.
Una vez la disputa por el control sobre las carreras de
montaña se hizo patente, la FEDME respondió con hasta tres demandas sucesivas a
la RFEA. FEDME denunció a RFEA por querer apropiarse de carreras que, en rigor,
les pertenecen: las susodichas carreras de 21k con 1000m positivos y para
arriba. Las primeras dos sentencias judiciales se resolvieron a favor de RFEA:
los jueces apelaban al órgano más autorizado en materia de normativa deportiva,
el CSD, quien había dado visto bueno al trail running como disciplina dentro
del atletismo. Insatisfechos por estas resoluciones parciales, FEDME denunció
una tercera vez. La sentencia, que llegó en la primavera de 2022, volvió a
apelar a la distribución original: carreras modalidad classic, de, por ejemplo,
12k y 700m positivos, para RFEA; carreras desde 21k y 1000m positivos para
FEDME.
¿CÓMO ESTÁ LA SITUACIÓN?
Según la última sentencia judicial, RFEA no puede organizar
carreras de distancia maratón o ultra. No obstante, a lo largo de 2022 las llevó
a cabo, incluyendo el Trail Las Palomas en Zahara de la Sierra, de 40k con
+2500, y la MiM en Penyagolosa, de 62k y +3300. Teóricamente, tras esa tercera
sentencia, la RFEA no era competente para organizar carreras superiores a los
21k con +1000; pero, como acabo de exponer, lo siguió haciendo. De hecho, las
dos citadas pruebas fueron clasificatorias para acceder al mundial de Tailandia
organizado por World Athletics. Y, cuando se emita este episodio, la RFEA
habría “reincidido” reeditando el maratón de Zahara de la Sierra a finales de
febrero, que será clasificatoria para el mundial de Innsbruck.
Y es que ésta es la cuestión clave, a mi modo de ver. Lo
explico. Pase lo que pase en España entre la FEDME y la RFEA, en el mundo no
hay conflicto alguno entre federaciones, que coexisten pacíficamente. Por un
lado, está la World Athletics, antes llamada IAAF, que acoge en su seno a la
WMRA (World Mountain Running Association) y, desde hace poco, a la IAU
(International Association of Ultra-running). De este modo, la World Athletics
abarca ya carreras de montaña desde distancia corta hasta distancia ultra,
pasando por maratón. Por otro lado, está la ISF (International Skyrunning
Federation), que organiza pruebas de tipo KV, Sky (que son carreras de montaña
con distancias entre media maratón y maratón) y Ultra (que son carreras de
montaña con distancia por encima de maratón). O sea, las dos federaciones
organizan, paralelamente, carreras de todas las distancias. Y las dos organizan
campeonatos europeos y del mundo en años alternos. Para que un o una runner
acceda a los campeonatos de la WA ha de clasificarse a través de pruebas de la
RFEA en suelo español. Para lograr acceso a los campeonatos ISF has de hacer
las pruebas de la FEDME. Pero (y aquí está la cuestión clave a la que me
refería) la cosa es que (1) la WA es una asociación más grande y potente que
ISF (algo muy lógico, porque también está al cargo del resto de modalidades
atléticas, incluyendo carrera a pie en pista, cross country y ruta, además de
saltos, lanzamientos, etc.) y (2) en ese último mundial de Tailandia, por fin,
WMRA e IAU se juntaron bajo el paraguas de WA y, por ende, los campeonatos WA
acogen ya todas las distancias, carrera vertical, modalidad classic, maratón y
ultra, y (3) si finalmente el trail entra en los juegos olímpicos Los Ángeles
2028, será de la mano de WA. Por tanto, sabiendo que la WA es más potente y que
ya acoge por fin las variantes principales del trail running, vertical,
classic, maratón y ultra, y que sería responsable de una eventual inclusión del
trail en los JJOO, creo que la gente va a querer estar en los campeonatos de
WA. Y… para eso han de seguir el calendario nacional de la RFEA. Y… me da en la
nariz que FEDME no se va a comer un colín.
¿CUÁL ES EL ESCENARIO FUTURO MÁS PROBABLE?
En vista de lo ocurrido en Tailandia, donde (1) reitero una
vez más que se estrenó formato, abarcando todas las distancias, vertical,
classic, maratón y ultra, (2) hubo un nivel altísimo, con gente como Blandine
L’Hirondel, Adam Peterman, Ida Nilsson, Andreas Reiterer, Denisa Dragomir,
Stian Angermund, Allie McLaughlin, Jon Albon, Maude Mathys, Patrick Kipngeno y
un largo etcétera, y (3) el equipo técnico de la RFEA hizo un trabajo
im-pe-ca-ble, estoy convencido de que más y más atletas nacionales van a
apostar por el calendario de la RFEA para acceder a los mundiales de WA. Ya en
Tailandia Gemma Arenas, Maite Maiora, Núria Gil, Sheila Avilés, Júlia Font,
Antonio Martínez, Onditz Iturbe, Alex García, Andreu Blanes, Oriol Cardona y
más que me dejo en el tintero y que son súper élite nacional, quisieron no
perderse esta cita.
Respecto al trabajo del equipo técnico y de comunicación de
la RFEA, creo que lo hicieron fantásticamente. Del equipo técnico no tengo
ninguna duda y es que allí estaban Juan Carlos Granado, Rafa Flores y Andrés
Arroyo. Ya hice referencia en otro episodio a los avituallamientos tipo F1 que
hacían estos tres máquinas... Por si alguien anda despistado, Rafa Flores lleva
a gente como Ragna Debats, Pere Aurell, Azara García y llevó en su momento a
Andreu Simón o Eli Gordón; Andrés Arroyo lleva a gente como Sheila Avilés, Sara
Alonso o Pau Capell. Respecto al trabajo del equipo de comunicación,
obviamente, no llegan al nivel de GTWS, pero se lo curraron en Tailandia haciendo
posts diarios en Instagram y siguiendo el minuto a minuto del combinado
nacional a través de Stories.
En fin, los nuevos mundiales unificados de WA son atractivos
y la prueba es el nivel de atletas internacionales y nacionales que se apuntó a
la última edición en Tailandia. No obstante, hay un problema cuyo impacto no sé
bien cómo estimar. Es el siguiente. Las selecciones nacionales tienen una marca
deportiva patrocinadora que puede no coincidir con la de los y las atletas. La
selección española, por ejemplo, está patrocinada por Joma y los y las atletas
nacionales, por tanto, tuvieron que vestir de Joma exceptuando las zapatillas,
que serían (ésas sí) las de tu marca (Hoka en el caso de Azara y Andreu, Adidas
en el caso de Sheila, Dynafit en el caso de Oriol, Asics en el caso de Nuria,
Brooks en el caso de Alex, etc.). Así como las marcas dan bonuses por
participar en las finales UTMB de Chamonix o por seguir el circuito Golden
Trail, no veo nada claro que promuevan la participación en los mundiales, pues
sus productos apenas se van a ver. Si, como pasó en 2022, los mundiales se
ubican en fechas próximas a eventos interesantes para tu marca, es muy probable
que te decantes por éstos en detrimento del mundial, porque es tu marca quien
te da el pan y las posibles ayudas o bonuses de la RFEA serán migajas al lado
de eso…
En resumen, el último
mundial de WA en Tailandia demostró que tiene tirón. Muchos y muchas atletas
nacionales e internacionales de renombre quisieron estar allí. La RFEA, por su
parte, demostró que son serios, que hacen las cosas muy bien en términos
técnicos y de comunicación. Por estas razones, preveo que más atletas
nacionales aspiren a participar en los mundiales, pese a que no sea algo que
sus marcas incentiven. Y, para participar en los mundiales, tendrán que seguir
el calendario de la RFEA.
CONCLUSIÓN
Con la fusión de WMRA e IAU bajo el paraguas de la WA y la
consiguiente inclusión de todas las distancias trail en el campeonato mundial,
vertical, classic, maratón y ultra, y con la posibilidad nada disparatada de la
incorporación del trail a la familia olímpica, que también gestionaría WA, las
pruebas internacionales de WA son muy interesantes para los y las atletas. La
prueba es el plantel de auténticas bestias del trail congregado en Chiang Mai,
Tailandia, en 2022. En el caso particular de España, además, el equipo técnico
y de comunicación de la RFEA demostró estar a la altura de las circunstancias. Si
bien nunca alcanzarán el prestigio de la semana UTMB o el circuito Golden
Trail, apuesto a que los campeonatos del mundo van a ser otro foro donde los y
las más grandes van a querer medirse también. Y, para ello, en el caso de
España, los y las atletas van a tener que seguir el calendario RFEA, de modo
que el que propone FEDME va a quedar muy relegado. La tarta del trail es cada
vez más grande, pero en lugar de que los trozos recaigan en más manos, mi
olfato me dice que a FEDME le van a tocar muy pocos… Quizás me equivoque
estrepitosamente. Lo iremos viendo a lo largo de la primera mitad de 2023 y lo
confirmaremos en junio, cuando tendrá lugar el mundial WA en Innsbruck.
Corresendas, espero que hayas aprendido y disfrutado a
partes iguales. Si fue así, ya sabes que agradezco mucho que te suscribas,
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correrporsenderos, todo junto.
Nos encontramos aquí en siete días, si no antes por el
monte. Hala, a pisar sendas! (sea en las carreras de la FEDME, de la RFEA o a
tu bola!)
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