Episodio 51. Estado actual del trail running. ¿Está en auge el correr por el monte?
Autor: Héctor García Rodicio https://www.instagram.com/correrporsenderos/
No sé si te ha pasado. Cuando decides adoptar un perro, de
repente, empiezas a ver perros de su misma raza por todas partes. O, cuando
compras un coche o unas zapatillas de una marca que no habías probado antes, de
repente, ves ese mismo modelo allá donde mires. Ahora te parece que el mundo
entero, de golpe y porrazo, está abarrotado de Pastores Belga Malinois,
Volkswagen Passat Variant o Brooks Catamount. Esto se explica porque, mientras
que la cantidad de estímulos es infinita, nuestro foco de atención es limitado,
de manera que sólo nos fijamos en las cosas que nos resultan relevantes. Si te
gusta correr por el monte, y entonces es algo relevante para ti, es fácil que
tengas la impresión de que hay mogollón de gente dándole también a esto del
trail running y de que cada vez hay más. De repente, ¡hay trail runners por
todas partes! Como decía, es natural que nos fijemos en las cosas que resuenan
con nosotros y que obviemos las que no, de manera que nos podemos hacer una
idea equivocada de la realidad, porque sólo vemos una parte. Es lo que se
conoce como “sesgo de falso consenso”, creer que todo el mundo comparte tus
gustos, ideas y costumbres. Pero no, no tooodo el mundo practica trail running,
la tribu corresendas, de momento, no es tan grande.
Dicho esto, sí hay cierto fundamento para afirmar que el
trail running ha crecido en los últimos años e, incluso, que el ritmo de
crecimiento se está acelerando. Vaya, que no iban tan desencaminadas nuestras
impresiones, cuando nos parecía ver trail runners hasta debajo de las piedras.
En este episodio voy a repasar los datos que confirman que sí, que el trail
running está en auge en todas sus facetas: más practicantes, más carreras, más
circuitos, más marcas, más tecnología, más equipos profesionales, más medios de
comunicación y más audiencias. Demostrado que el trail running lo peta, habrá
que intentar explicar por qué, qué motivos pueden llevar a los y las populares
a correr y seguir las carreras, a las marcas y organizadores a apostar por este
deporte y a los y las profesionales a hacer lo propio. Por último, sabiendo
cuál es el estado actual del trail running y la tendencia que está adoptando,
habrá ocasión de especular un poco y tratar de esbozar lo que puede ser el
futuro de este deporte. Hoy toca “ponerse el sombrero de pensar”, que dicen los
anglosajones, y abordar una cuestión intrigante con el rigor científico que
merece (y que es la marca de la casa de este podcast).
Una cuestión que resolver y muchos números que analizar. Sin
más dilación, vamos al turrón.
Escúchalo en iVoox: https://go.ivoox.com/sq/1589660
Escúchalo en Spotify: https://open.spotify.com/show/55BRVcsLuTk23vrznk4Svb
Escúchalo en Apple Podcast: https://podcasts.apple.com/us/podcast/correrporsenderos/id1633871674
Escúchalo en YouTube: https://www.youtube.com/channel/UCHxjhh-GjnQ3QU_zB2NYTnw
¿ESTÁ EN AUGE EL TRAIL RUNNING?
Como decía, si bien el sesgo de falso consenso nos puede
hacer pensar que hay más trail runners y más trail running de lo que de verdad
existe, lo cierto es que el trail running está en auge. No lo digo a la ligera,
hay datos que lo avalan. Enseguida vamos a comprobar que hay más trail runners
amateur, más carreras, más marcas, más trail runners profesionales, más medios
de comunicación. Veámoslo, pues.
Más trail runners amateur
Para cubrir este punto, me voy a apoyar en tres
mega-estudios realizados en colaboración entre Jens Jakob Andersen, CEO de
RunRepeat, el website comparador de zapatillas más importante y más científico
del mundo, World Athletics y la IAU, International Ultrarunning Association. De
esos tres estudios, dos se hicieron en 2019 y el otro, en 2022. ¿En qué
consistieron los estudios? Lo que se hizo fue reunir todos (repito, todos) los
resultados de carreras de asfalto, trail y ultra-distancia realizadas entre los
años 1986 y 2022 a lo largo y ancho del planeta. Todos. Más concretamente, en
el caso del asfalto, se consideraron las carreras 5k, 10k, media maratón y
maratón, corridas entre los años 1986 y 2018, en 193 países o regiones del
mundo. Se juntaron 108 millones de resultados de carrera. En el caso del trail,
se consideraron las carreras de hasta 50k, corridas en entornos naturales y de
montaña, entre los años 2001 y 2021, en 127 países o regiones. Se lograron
acopiar 15 millones 600 mil resultados de carrera. Por fin, en el caso del
ultra-running, se consideraron todas las carreras por encima de 50k y hasta las
100millas, corridas en su mayoría en entornos naturales y de montaña, corridas
entre los años 1996 y 2018. Se reunieron 5 millones de resultados de carreras
ultra. Bien, y ante esa cantidad apabullante de números, esos megas, gigas y
terabytes de datos, ¿qué cosas encontraron? En el caso del asfalto, ocurre un
fenómeno muy interesante. Hasta el año 2006 hubo un aumento muy gradual de
participantes en carreras, del año 2006 al 2016 hubo un aumento exponencial, un
boom del running, pero (y esto es lo interesante) en 2016 se produce un declive
de exactamente el 13%. Para ser precisos, de 9’1 millones de participaciones en
carreras en 2016, se cae hasta los 7’9 millones. ¿Dónde se fueron esos y esas runners
de asfalto? Lo has adivinado: a los senderos, al trail. Y es que, del millón de
participaciones en carreras de trail en 2016, escalamos a los 2 millones 400
mil de 2019, año pre-pandemia (2 millones 400 mil que, por cierto, se han
recuperado post-pandemia).
Si te interesa conocer el perfil de esos y esas flamantes
trail runners, el estudio permite identificar bastantes datos relevantes. La
edad media de el/la trail runner hasta distancia maratón es 39 años; en
distancia ultra la edad promedio sube a 42. Aparte, en España, en carreras de
trail hasta maratón, sólo un 22% de participantes son mujeres; en distancias
ultra, ese porcentaje desciende al 10%. Por último, otro dato interesante son
los ritmos promedio. En conjunto, los chicos corren la media maratón a 6’30 el
kilómetro y la maratón, a 7’30 el kilómetro. Eso supone hacer la
Zegama-Aizkorri, por ejemplo, en 5h y cuarto (recordemos, Kilian lo hace en 3h
36). En conjunto, las chicas corren la media maratón a 7’30 el kilómetro y la
maratón, a 8 minutos el kilómetro. Eso supondría correr Zegama en unas 5h 45
(lejos de las 4h 16 de Nienke). Curiosamente, en ultra-distancia, no hay
diferencias entre hombres y mujeres: ambos se mueven a ritmos en torno a 9’30
el kilómetro.
Un último dato interesante es que parece que, en general, la
distancia corta, tipo speed trail o modalidad sprint, pierde protagonismo
frente a la distancia media, de los 21k hasta los 50k. En 2010 las carreras en
la franja 21 a 50 kilómetros suponían sólo un 25% de los performances. En 2021,
esa horquilla de distancias representa el 50%. De hecho, la distancia trail
promedio en el mundo es 25k. Recalco que son cifras mundiales, no sé en qué
medida aplican al caso español. Mi intuición me dice que aquí se lleva eso de
“burro grande, ande o no ande”…
Más carreras
En este punto vamos a acudir a otro estudio. En este caso,
realizado por la ITRA, la International Trail Running Association, que aglutina
a los organizadores de carreras. En su Trail Running Infographics de 2020
publicaron los datos obtenidos entre 2013 y 2019. En ese intervalo, se
corrieron 25.700 carreras en hasta 195 países y regiones. Eso significaría que,
a día de hoy, aproximadamente, se celebran 4000 carreras de trail al año en el
mundo. Hay que saber que no todos los organizadores de carreras inscriben su
prueba en la base de datos ITRA; y no lo hacen, porque para figurar deben pagar
y, a cambio, no obtienen nada de la ITRA. Por tanto, esas supuestas 4000
carreras trail anuales podrían, fácilmente, ser el doble o el triple. Piénsalo,
en cualquier provincia o comunidad española, casi casi hay una carrera cada fin
de semana. (Matizo una afirmación anterior. Meter tu carrera en la base ITRA sí
te da una cosa: los y las runners que ganen tu carrera obtendrían puntos ITRA,
lo que les permite entrar en un ránking internacional, lo que, a su vez, tiene
ciertos beneficios. Eso haría tu carrera más atractiva para los y las élite y,
de ese modo, eventualmente tu carrera tendría más prestigio.)
Por seguir haciéndonos una idea de la dimensión actual del
trail running, según el estudio de RunRepeat que antes analizamos, las carreras
de trail han crecido un 3000% en el periodo 2012-2022. Hay, así, 30 veces más
carreras que hace diez años. Curiosamente, no sólo hay más carreras, sino que,
además, son cada vez más populosas. En 2010, sólo un 30% de las carreras
atraían a 500 o más personas. Ahora las carreras supra-500 participantes son el
80%.
Para acabar, hay que decir también que, además de un mayor
número de carreras, hay también más circuitos. A nivel internacional, si en los
años 2010 existían el circuito de la WMRA (World Mountain Running Association)
y el de ISF (International Skyrunning Association), hoy se celebran, además, el
circuito Golden Trail World Series, el UTMB World Series o el Spartan Trail
Championship, por citar los más relevantes. Los mundiales de montaña y trail,
que organiza WA junto con la WMRA y la IAU, y que engloban todas las distancias
(vertical, up-and-down, maratón y ultra), han alcanzado un gran nivel, como
vimos hace unos días.
Más marcas
A día de hoy, respecto a cómo estaban las cosas en los años
2000 o en los 2010, hay muchas más marcas implicadas en el trail e implicadas
de distintas formas, ya sea desarrollando y fabricando productos trail,
patrocinando carreras, patrocinando atletas o patrocinando equipos trail
running profesionales. En cuanto a tipos de marcas, las hay, por supuesto, de
zapatillas y ropa, pero también de nutrición, relojes gps y material, como
mochilas, bastones o prendas de compresión. Más recientemente hay, además,
marcas ajenas al mundo outdoor. La marca de coches Dacia patrocina el circuito
UTMB, por ejemplo, y en el territorio nacional tenemos el caso de Domusa
Teknik, una pequeña empresa vasca de calefacciones que patrocina a un equipo
local, formado por nueve runners, entre los que están Aritz Egea, Onditz Iturbe
y Ainara Urrutia.
Respecto a marcas de zapatillas, el catálogo actual es
inabarcable. Y es que, a las marcas montañeras, como La Sportiva, Scarpa,
Salomon o Dynafit, se han sumado las de asfalto, como Nike, New Balance, Adidas
o Brooks, y hasta han nacido marcas enfocadas directamente en el trail, como
Hoka, Speedland o NNormal. En RunRepeat he visto por lo menos 30 marcas
haciendo zapas de trail. Por otro lado, cada una de estas marcas tiene gamas,
también, cada vez más amplias. Salvo NNormal, que tiene dos modelos, el rodador
Tomir y el volador Kjerak, el resto tiene cinco, diez o hasta 20. En el caso
particular de Salomon, he contabilizado más de 20 modelos de zapatillas trail,
varios de ellos tan similares entre sí, que no acabo de entender por qué
ofrecen tantos. Puedo entender que haya modelos más amortiguados y pesados,
para larga distancia, y modelos más espartanos y livianos, para competición.
Puedo entender que haya taco bajo y plano, para suelo compacto, y taco profundo
y afilado, para terreno graso. Pero, juntando estos parámetros, me salen cuatro
o, a lo sumo, seis configuraciones posibles, no 20… En fin, el catálogo de
zapas de trail, con más de 150 modelos, es in-a-bar-ca-ble.
Respecto a marcas que hacen productos para trail distintos
de zapatillas, seguramente, las que más han crecido son las de nutrición. Ya
hablamos en el episodio 42 sobre geles, bebidas y barritas y gramos de
carbohidrato/hora, ratios glucosa-fructosa y miligramos de cafeína. Comprobamos,
entonces, que esta materia ha experimentado, no ya una evolución, sino una
revolución, me atrevería a decir. Y es que mucho ha habido que investigar y
desarrollar e innovar para que los y las atletas puedan meterse 120g/h de
carbos entre pecho y espalda. También en este ámbito el listado de marcas es
apabullante, con Maurten como punta de lanza.
Otras marcas importantes ligadas al trail son las de relojes
GPS. De nuevo, igual que con las de zapatillas, aquí hay marcas que, ya hacían
relojes GPS para aventura y running de asfalto, y han desarrollado productos
más orientados al trail específicamente (y me refiero a Garmin o Polar); y hay
marcas de naturaleza outdoor pura y dura, como Suunto. Por su parte, Coros, la marca
que lo está petando actualmente, tiene modelo para asfalto, el Coros Pace, y
modelos 100% trail, véase Vertix, Apex y Apex Pro.
Otras marcas que han florecido en torno al trail son las de
prendas compresivas, como Compressport, de bastones, como Leki, de gorras y
bufandas, como Buff, de cinturones y chalecos, como Naked o ArchMax, de
material de hidratación, como Camelbak, o de camisetas, mallas y calcetines,
como HG o Lurbel. Y me estoy dejando en el tintero marcas de productos
recuperadores (o, mejor, supuestamente recuperadores), como pistolas o perneras
de masaje o parches de electroestimulación. (Parece mentira tanto producto, si
trail running era nada más salir a trotar por el monte con zapas, camiseta y
shorts… )
Una consecuencia de que haya un mayor número de marcas con
mayor implicación en el trail es el desarrollo de tecnología específica.
Zapatillas voladoras para el monte, como Salomon S-Lab Sense, Adidas Terrex
Speed Pro o NNormal Kjerak, chalecos de hidratación, cinturones, soft-flasks, bastones
plegables y geles de fácil asimilación y uso, son cosas que no existían hace
cuatro días, como quien dice, y que tienen un impacto indiscutible en el
rendimiento en trail running. Son “game-changers”, que dirían los anglosajones.
Más trail runners profesionales
Que haya más marcas y más implicadas significa más
patrocinio, o sea, que esas marcas ponen dinero encima de la mesa. Ese dinero
sirve para organizar carreras, que ahora tienen premios más interesantes. Y ese
dinero sirve para patrocinar a atletas, a través de provisión de material, de
ayudas económicas y, por fin, de contratos contantes y sonantes, que permitan
vivir 100% del correr por el monte. Esto último, vivir en exclusiva del trail,
en la década de los 2010 era una cosa reservada para, literalmente, un puñado
(es decir, lo que entra en un puño) de personas privilegiadas, incluyendo a
Kilian Jornet, Emelie Forsberg, Anna Frost, Anton Kupricka y otro par más de
grandes estrellas. Recordemos que vivir del trail, en palabras de Pau Capell, es
ganar como mínimo 30mil euros al año. No es que Pau Capell se dedique al
derecho laboral, de hecho, estudió ingeniería, pero es uno de los pioneros en
ganar pasta gansa con el trail, gracias a su contrato con The North Face. En
cuanto a la cifra exacta que cobra este señor, pues, no sé en el resto de
países, pero desde luego en España hablar de dinero y de salarios resulta
obsceno, no sé bien por qué. En consecuencia, es difícil saber cuánto se puede
cobrar, hoy día, en un contrato con una marca como trail runner. Quizás me
estoy patinando sobre el hielo, ladera abajo como un pingüino emperador, pero,
me suena haber escuchado en algún sitio, que el salario de Pau Capell e,
imagino, el resto de la minúscula plantilla trail runner de The North Face,
podría ser el triple de lo que he dicho antes: el triple de esos 30mil
euros/año, lo que podría corresponder a 6000€/mes más bonuses.
La mayor implicación de las marcas supone también mejores
premios en carreras y circuitos. Estamos hablando de carreras que dan desde
3000 hasta 15000€ al primer puesto masculino y femenino. Por supuesto, para
ganar esas carreras y llevarse esos jugosos premios hay que prepararlas muy
bien, lo que muy probablemente requiera ser profesional o semi-profesional. Es
decir, que no se puede vivir de los premios, sino que debes contar con
patrocinio de marcas; los premios, eso sí, complementan esa ayuda o salario que
la marca te da y que posiblemente aún sea muy justito para vivir en exclusiva
del trail, porque no sé cuántos llegan al citado umbral de los 30mil/año.
No sólo hay más profesionales hoy, otro cambio que estamos
observando, cada vez más, es la configuración de equipos profesionales. The
North Face, por ejemplo, no ha hecho equipo. Están Pau Capell, Fernanda Maciel
y Jonathan Albon. Uno en Andorra, otra en Chamonix y el otro, en Noruega. No
hacen training camps, no van juntos a carreras. Figuran los tres en la misma
marca y por el mismo deporte, pero son independientes a efectos prácticos. Algo
parecido pasa en Nike Trail, con Francesco Puppi, por su lado, y Nienke
Brinkman, por el suyo. La fórmula opuesta, la de equipo, es la que implementa
Salomon, Adidas Terrex o ahora lo estamos viendo con Brooks o Asics. Estas
marcas organizan estancias para todo el equipo, con todo pagado, donde se hace
team-building, photo-shootings, entrenamientos y hasta donde se les enseña a
los y las atletas cómo moverse en las redes sociales. Esto último es verídico.
Y no es, en absoluto, de extrañar. La mejor publicidad que puede obtener una marca,
hoy día, no son los anuncios en revistas o medios especializados, ni en los
arcos de salida y meta de las carreras, que también, sino, sobre todo, en las
Stories y posts de Instagram de los y las runners. Ahí es donde se tienen que
ver esas zapatillas, esos geles y las menciones y hashtags con el nombre de las
correspondientes marcas.
Más medios de comunicación
Que haya más atletas profesionales del trail running
conlleva que en las competiciones hay más nivel y competitividad, más
espectacularidad. Eso lo hace más atractivo a los ojos de quienes practican
trail running, que, como hemos comprobado antes con los números en la mano, son
ya millones y millones en todo el mundo. Poder ver que, la maratón que a ti te
toma 5h y media, la élite la hace en 4 o 3 y media, es, como he dicho, puro
espectáculo. Para quienes nunca hayan intentado moverse rápido por el monte, no
lo sé, pero yo sí puedo decir que, bajar de 6’ el kilómetro en media maratón o
maratón entera de montaña, no es fácil; por eso, no salgo de mi asombro al
saber que hay gente capaz de correrlas a ritmos inferiores a 5’/k o hasta por
debajo de 4’/k.
Si hay más competitividad y más gente interesada en verlo y
seguirlo, si hay, pues, más espectáculo, es lógico que vayan surgiendo medios
de comunicación para mostrar dicho espectáculo. Medios de comunicación incluye
revistas, radio, podcast, sitios web, blogs, canales de YouTube, streamings y
hasta espacios en televisión generalista. Cuando hablamos de Zegama, en el
episodio 46, ya aprendimos que más de 400mil personas siguieron la carrera en
directo, a través de los distintos canales que la emitieron, 150mil vieron el
reportaje post-carrera en el canal YouTube de GTWS y 600mil más vieron el
episodio dedicado a Zegama de la serie Chasing Dreams. Así pues, sí hay
expectación, sí hay público potencial para estos contenidos. Respecto a
podcasts en España que sigan la actualidad del trail, están el Radio Trail de
Sergio Mayayo, Ingrávidos, Territorio Trail, Revista Trail Run, Find Your
Everest y Trail Running Review, hablando de memoria. Eso son seis podcasts
dedicados a la actualidad de un deporte, en principio, minoritario. Así mismo,
hay medios que dan información sobre entrenamiento, nutrición, material o
lesiones; temas, también, de interés potencial para practicantes del trail
running. Un podcast dedicado por completo al material es el Laboratorio de Juan.
El Radio Trail de Sergio Mayayo o Ingrávidos también hacen análisis de material
con frecuencia. (También está este podcast, en el que hablamos de fisiología,
entrenamiento… )
Respecto a audiencias, podemos estimar su alcance, echando
un vistazo a los números de iVoox y comparándolos con los de El Partidazo,
programa líder en fútbol, que es el deporte rey. Un podcast de actualidad
trail, como Ingrávidos, puede tener unas 1000 escuchas en iVoox por programa,
por poner números redondos; El Partidazo, puede alcanzar las 15.000 por
programa. Sé que iVoox es una de las muchas plataformas que existen, de modo
que estas cifras no nos dan la imagen completa, pero sí nos sirven como
referencia. 1000 está muy lejos de 15.000, es cierto, pero hay que considerar
la dimensión sideral del pútbol, perdón, fútbol.
Recapitulación
Se puede afirmar que el trail lo está petando. Se puede,
porque hay datos que lo respaldan. En concreto, hay, por lo menos, unos dos
millones de participaciones en carreras por año y a lo largo de 127 países. Hay
unas 4000 carreras registradas en la base ITRA y, haciendo un cálculo
razonable, un total de 10 o 12.000 celebrándose anualmente en el mundo.
Haciendo un barrido rápido por el catálogo del anteriormente mencionado website
RunRepeat, el sitio de referencia donde consultar reviews de zapatillas, puedes
contabilizar fácilmente un mínimo de 30 marcas haciendo zapatillas de trail.
Cada una de las cuales tiene, mínimo, una gama de cinco modelos. Haciendo una
simple aritmética, podemos ver que existen más de 150 modelos diferentes de
zapatillas de trail. (150… prepárate para una buena “parálisis por análisis”.)
Hay también más trail runners profesionales. Es difícil saber con exactitud
cuántos lo son verdaderamente, pues parece (al menos en España) que es obsceno
hablar de dinero. En cualquier caso, son más que quienes vivían del trail en
los años 2010, que se contaban con los dedos de una mano, y no digamos en los
años 2000, donde ni existía este deporte. Hay, por último, una cantidad
razonable de medios especializados en trail, incluyendo revistas, canales de
YouTube o podcasts, de los cuales hemos mostrado algunos números. El fútbol
mueve 15 veces más audiencias, pero es que el pútbol (perdón otra vez), el
fútbol es el fútbol.
¿POR QUÉ ESTÁ EN AUGE EL TRAIL RUNNING?
Si has aceptado mi razonamiento anterior, entonces ya te has
convencido de que el trail running está floreciendo como un champiñón
Portobello. Comprobado que el trail lo peta, la pregunta ahora es por qué. El
origen de todo el fenómeno trail, con sus carreras, circuitos, marcas, i+d,
equipos profesionales y medios especializados, reside, creo yo, en los y las
populares. Es esa masa popular la que se apunta a las carreras y se compra esas
zapatillas, geles y relojes y, por tanto, la que alimenta a las marcas, que
entonces pueden invertir en i+d, en patrocinar carreras y en patrocinar
atletas. La masa popular somos el sostén de todo el entramado. Por tanto, la
pregunta debe ser ¿por qué a los y las populares nos tira tanto el trail
running? A continuación, mi teoría al respecto. Como enseguida voy a
desarrollar, el trail running es (1) actividad física, (2) es un deporte y (3)
se realiza en la naturaleza, lo cual es agradable, saludable, variado y libre.
Esos tres elementos, actividad, deporte, naturaleza, son los que nos motivan a
realizar esta práctica.
Trail running como actividad física
La actividad física, como dice Alejandro Lucía, profesor e
investigador en ciencias del deporte, es la poli-píldora. Y es que impacta
positivamente en todos los sistemas: cardiovascular, pulmonar, muscular,
articular y óseo, nervioso, endocrino, cognitivo y afectivo. No está mal, a ver
qué otra actividad, que además sea gratis, te puede ofrecer tanto. Si aporta
tantos beneficios, es porque somos animales y no plantas, como ya he señalado
en más de una ocasión. Las plantas pasan su vida entera sin moverse, porque
pueden alimentarse, protegerse y hasta reproducirse desde el sitio, gracias a
la fotosíntesis, a las fitotoxinas y a la polinización. Los y las sapiens, en
cambio, debemos mover el trasero para encontrar alimento, refugio y pareja. De
ahí que, cuando lo hagamos, obtengamos todos esos beneficios, pues es para lo
que estamos diseñados. Y, más específicamente, hemos evolucionado para la
actividad de resistencia y, en particular, para trotar. Hubo un día cuando
vivíamos en los árboles, allí es donde encontrábamos esas tres cosas
esenciales: alimento, refugio y pareja. Pero un cambio climático se llevó por
delante esos árboles, condenándonos a reinventarnos. Ahora tocaba cubrir muy
amplias distancias, para recolectar vegetales en cantidad y algo de carne
animal, para así satisfacer nuestros requerimientos energéticos y
nutricionales. Los requerimientos son tan grandes, que las distancias
necesarias para encontrar alimento suficiente eran también muy grandes. La
única vía para cubrirlas era corriendo al tran-trán. Y por eso es por lo que
tenemos un mecanismo muelle en el pie, que almacena y devuelve energía
potencial elástica, un core fuerte, que nos permite mantenernos erguidos, una
cadera, un torso y una cabeza, que se mueven independientemente, y nos permiten
bracear y mantener la mirada fija al frente, mientras corremos, y una capacidad
de termorregulación, a través de las millones de glándulas sudoríparas que nos
recubren, súper eficaz. Correr está en nuestra naturaleza, razón por la cual
nos inunda de endorfinas, cuando lo hacemos, y desarrollamos patología, cuando
pasamos 16 horas al día sentados.
En fin, hay que moverse, hay que hacer actividad física.
Creo que toda la sociedad es cada vez más consciente de esto. Y creo que la
actividad física más sencilla que existe es correr. No dependes de que haya
nieve, de que haya olas, no necesitas pagar 6000€ por una bicicleta, que además
debes revisar y mantener, no necesitas cuerda, arnés, gri-gri, pies de gato,
casco, conocimientos técnicos, una pared y alguien que te asegure, no necesitas
diez compis y otros 11 que actúen como rivales… Sólo zapatillas y un suelo, sea
llano o inclinado, compacto o descompuesto. (Esto de que sólo hacen falta
zapatillas, visto lo visto en materia de innovación en nutrición, hidratación o
relojería gps, es discutible, lo sé.)
Trail running como deporte
Actividad física se refiere a moverse, sea pasear a los
perros, barrer la casa o subir la compra por las escaleras. Hacer ejercicio es
moverse de forma deliberada y planificada; por ejemplo, hacer 30’ de rodaje
continuo. Deporte es una actividad donde hay unas reglas y donde hay unos
criterios que determinan si lo has hecho bien, medio bien o súper bien. O sea,
en el deporte compites contra otra gente o contra ti mismo. Y eso añade un
punto de disfrute. Competir proporciona los nervios pre-, el esfuerzo intra- y
la satisfacción post-carrera. El cerebro rebosa neurotransmisores, no le caben
de tantos que se liberan en una carrera. Ni siquiera hace falta participar en
una carrera oficial. ¿Has probado a entrar en un top10 en un segmento Strava o
incluso a disputar el KOM?
Trail running como contacto con la naturaleza
Moverse por espacios naturales es agradable, no cabe duda,
pero es que, además, es saludable, variado y libre. Agradable, porque, el mero
hecho de estar inmersos en un espacio natural, nos hace sentir bien. Y la razón
es la misma que explica que correr está escrito en nuestros genes: pasamos en
la naturaleza el 99% de nuestra historia como especie. Pero es que hay más:
cada vez hay más evidencias de los efectos beneficiosos del contacto con la
naturaleza. En un estudio se sometió al grupo de participantes a una situación
de estrés. Tras eso, se les hizo que dieran un paseo; la mitad lo hicieron por
la ciudad, la otra mitad, por el bosque. Estos últimos, y no los otros,
mostraron menor actividad cerebral en la amígdala, el núcleo de neuronas
encargado de la respuesta de alarma. En otros estudios se ha visto que los
shinrin-yoku, los paseos tranquilos por el bosque, bajan presión arterial y
refuerzan el sistema inmunitario, incluso días después del paseo. Otra ventaja
que tiene correr por senderos, frente a hacerlo por ciudad, es que es muchísimo
más variado. Cambia el suelo que pisas, la pendiente que subes o bajas y los
paisajes que ves. Y otra ventaja más que tiene correr por senderos, respecto a
hacerlo por la ciudad, es la infinidad de trazados que puedes seguir. Como dije
en el episodio donde comparamos trail running y running de asfalto, correr por
la naturaleza es como pintar sobre un lienzo en blanco. Seguramente, estos
elementos son los que justifican ese trasvase de más de un millón de runners de
asfalto al sendero, que ya comentamos.
¿CUÁL ES EL FUTURO DEL TRAIL RUNNING?
En virtud de todo lo expuesto hasta aquí, cabe especular
sobre el futuro del trail con cierto fundamento. Es decir, vistas las
tendencias de los últimos 10 años, o incluso 20 años, no creo que vayan a
sufrir un cambio de sentido. Por consiguiente, mi impresión es que lo que vamos
a ver, a partir de ahora, es más de lo mismo: o séase, más trail runners
populares, más implicación de las marcas, más trail runners profesionales y un
deporte más maduro.
Trail runners populares
Siempre que hay un boom en cualquier materia, hay cierta
purga posterior. Un buen ejemplo es lo que hemos visto en el running de
asfalto. El aumento fue sostenido hasta 2016, donde, de repente, hubo una
desbandada de más de un millón de practicantes. De seguir subiendo la
participación en trail running y/o la multiplicación de carreras, es de esperar
que haya cierta caída hasta estabilizarse. Pero, yo no esperaría un declive del
13%, como pasó en asfalto. No lo espero, por todos los beneficios que nos
reporta el trail running, y que ya hemos repasado en el anterior apartado.
Marcas de trail
A ver, las marcas no son ciegas ni estúpidas. Ya se han
percatado de que aquí hay mercado, hay un buen pastel, cada vez más grande y
suculento. La masa popular ya ha demostrado que toma como algo natural gastar
150€, en unas zapas de entreno, y 200, en las de competición, gastar varios
pares al año, gastar 100€ en unos bastones, 50€ en un dorsal, 30€ en nutrición
para la carrera, correr 10 carreras en un año y desplazarse de su localidad
para correrlas. Lo bueno de alimentar a las marcas es que también nos da cierto
retorno, en forma de tecnología. Las zapatillas serán más ligeras,
transpirables y adherentes (y ojalá más duraderas, aunque esto lo dudo), los
geles y barritas serán más digeribles y energizantes, los relojes gps y sus
algoritmos serán cada vez más inteligentes y te darán información muy fiable
sobre tu estado de forma, tu estado de recuperación tras un esfuerzo,
predicción de tu rendimiento en carrera, parámetros biomecánicos, etc.
El trail running como deporte
Veremos mayor
especialización, gente que se inicia antes en el trail running. Veremos
escuelas de trail o una presencia mayor en las federaciones de atletismo. Esos
y esas élite se beneficiarán de los desarrollos tecnológicos de las marcas y,
entonces, podrán correr más rápido por el monte. Correrán tan rápido que, quién
sabe, quizás llegue un momento donde las pruebas élite y las populares se
realicen de manera separada. Al principio, élite y populares tomarán la salida
en horarios distintos. Con el tiempo, quizás no es descabellado que el circuito
élite esté completamente segregado, como pasa en el ciclismo: Pogaçar,
Vingegaard, Roglic, van Aert o Evenpoel no corren junto con tus vecinos del
quinto; a tus vecinos y a ti os toca correr en las cicloturistas y ver a esos
élite por la tele. Por otro lado, es esperable, o cuando menos deseable, que el
plantel de circuitos de carreras trail se ordene un poco. Por ejemplo, que haya
uno para larga distancia, otro para distancia hasta maratón y otro más, para
recorridos técnicos. Respecto a la cobertura mediática, soñar es gratis: ¿te
imaginas ver las carreras íntegras, sin cortes, con pantalla dividida,
mostrando cabeza de carrera masculina y femenina, y mostrando parámetros en
tiempo real, como el punto del recorrido donde están, los kilómetros que
llevan, el desnivel acumulado que llevan, los ritmos de carrera que llevan, la
potencia y cadencia que llevan o el tiempo final de carrera estimado? Y, como
soñar es gratis, quizás ese panel de datos en tiempo real podría mostrar hasta
las kcals gastadas o la FC. (No sé si me he venido muy arriba… )
CONCLUSIÓN
Al final, resulta que el supuesto sesgo de falso consenso no
era tal: no nos equivocábamos, no nos engañaban nuestras impresiones, en
efecto, hay más trail runners populares y profesionales y el trail running,
como deporte, tiene más presencia en los medios y mejores carreras y premios.
Bien, y ¿por qué este boom del trail running? Mi razonamiento ha sido que (1)
hay una mayor masa de populares practicándolo, (2) estos y estas populares
crean un mercado potencial más grande para las marcas, (3) estas marcas
invierten en el desarrollo de productos, en el patrocinio de carreras y en el
patrocinio de atletas élite, (4) estos patrocinios permiten la
profesionalización y (5) esa profesionalización aumenta el nivel competitivo
del deporte, haciéndolo más atractivo para medios y público. Tachán: incógnita
despejada. Ahora, surge una cuestión de base, que nos retrotrae al primer punto
y es ¿por qué hay una masa mayor de populares? Mi razonamiento a este respecto
ha sido: (1) la actividad física es esencial para la salud y correr es la
actividad más simple que existe, (2) hacer esa actividad por la naturaleza,
además, tiene todos los beneficios de ésta, es decir, es un entorno agradable,
saludable, variado y libre, y (3) correr por el monte es también un deporte, de
modo que puedes medirte contra el crono o contra rivales, lo que aporta un
punto extra de emoción. Tachán: otro misterio resuelto. Nos mola correr por la
naturaleza porque es saludable, divertido, desestresante y emocionante. Lo he
dicho en otra ocasión y lo repito: ¡larga vida al trail running!
Corresendas, espero que hayas aprendido y disfrutado a
partes iguales. Si fue así, me ayudas a seguir publicando contenido haciendo
alguna o todas estas cosas: suscríbete al podcast en la plataforma que uses,
deja una valoración, deja un comentario, comparte y/o sígueme en la cuenta de
Instagram correrporsenderos, todo junto, donde verás píldoras sobre trail
running a diario en Stories.
Nos encontramos aquí en siete días, si no antes por el
monte. Hala, a pisar sendas y a volverlas a pisar.
Comentarios
Publicar un comentario